Ensambladoras de vehículos en el país crecen por demanda interna


En diciembre del 2001, a marca sueca Volvo, decidió cerrar su planta de ensamblaje en la carretera central, la última de su tipo que quedaba en el país para esa época: allí se armaban camiones pesados y buses con chasis traídos del extranjero pero cuyos componentes como muelles y llantas eran fabricados por proveedores peruanos. Su mayor nivel de ventas había sido en la década de los ochenta, con un promedio de 600 unidades al año.

Con la planta de Volvo fuera del mercado, han aparecido empresas ensambladoras como Apple Bus, Ibimco, PeruBras y Modasa, que se especializa en el armado de unidades específicas. Sus proveedores de chasis que pueden ir desde la alemana Mercedes Benz a alguna china como Dong Feng, les entregan especificaciones determinadas que van de acuerdo a la tecnología y las necesidades de los vehículos, para luego dotarlos de una carrocería producida en el país. Sus plantas de ensamblaje, si bien no compiten con las transnacionales como la que Chevrolet tiene en Ecuador o la de Ford y Mitsubishi tiene en Colombia, cuentan con una serie de requisitos mínimos como poseer un local de 1,200 m2, que esté debidamente techado y con una cantidad específica de maquinaria y técnicos a cargo.

"Por ahora hay muchas expectativas de ventas por los intentos de las autoridades de renovar el parque automotor urbano, donde casi se esta obligando a las empresas de transporte a realizar inversiones para cambiar sus unidades antiguas de hace quince o veinte años. En esto se benefician no sólo proveedores nacionales, sino también extranjeros", afirma el administrador y gerente de finanzas de Apple Bus, Juan Carlos Castro Camborda, quien explica que su representada coloca 120 buses al año, a un promedio de 110 mil dólares cada uno.

En este crecimiento del mercado también cabe agregar la adjudicación de rutas de servicio público urbano hasta en 10 años, lo que ofrece una garantía jurídica a los bancos para otorgar créditos por varios años y con tasas relativas a patrimonio de cada empresa. Y como bien indica Castro Camborda, las ventas también han aumentado por las demandas del sector de la industria minera y metalmecánica por todo el país, que constantemente actualiza sus flotas de transporte.

Algo similar ocurre con la demanda de buses a nivel interprovincial, lo que se demuestra en el hecho de que Marcopolo, considerada como la mayor fabricante de carrocerías de buses a nivel mundial, haya ingresado al Perú a fines del año pasado a través de PeruBras según su gerente general, Ricardo Rossi, el gigante brasilero habría visto con mucha expectativa los indicadores de crecimiento de este mercado, que se muestran superiores a los que representan otros países de la región, lo que explicaba por ejemplo, en el hecho de que mientras en el 2006 se habían vendido solo 80 carrocerías de la marca, en el 2007 habían sido 250, y con una tendencia progresiva al alza.

Sin embargo, ante la fuerte demanda también surge otro problema; la importación de una cantidad insuficiente de chasis para cumplir con la demanda interna. Según Geovanny Constante, gerente general de Ibimco Bus Bodybuilder Perú, debería promoverse la creación de plantas de fabricación de chasis para facilitar y acelerar el armado de vehículos aquí mismo. en lo mismo coincide el vocero de Apple Bus, quien indica que sí sería oportuno que hubiese una planta de Volvo, Mercedes Benz o Scania, para que este abastecimiento no se frene..

Fuente: Diario Gestión, 19 de mayo del 2010
 

 

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