LA INDUSTRIA METAL MECÁNICA EN EL PERÚ

Los inicios de la actividad industrial en el Perú se remontan a los albores de la época colonial. Sus actividades propiamente dichas se orientaron principalmente a satisfacer las necesidades militares y religiosas de la época, es decir, la fabricación de armas como cañones, sables, la reparación y fabricación de piezas de repuesto; y en el aspecto religioso, la colonia presentaba una gran demanda de ornamentos eclesiásticos, campanas, enrejados, puertas, ventanas, etc.

La colonia se caracterizó por su gran dependencia de los bienes y recursos llegados de Europa. Sin embargo, algunos esbozos de actividad fabril, surgieron como respuesta a las necesidades originadas por las luchas de la independencia.

De este período poco se puede decir al no registrarse muchas de las instalaciones de tipo artesanal, no obstante, de acuerdo a algunos trabajos históricos, se sabe que una de las primeras o tal vez la más importante de las factorías y talleres registrados, fue la fundición conocida como "El Aguila" (1876) que se especializó en maquinaria minera y agrícola.

En un determinado momento de la época republicana la factoría de Guadalupe alcanzó gran renombre debido al numeroso grupo de operarios con los que contaba y por la extensión de sus instalaciones. Al parecer sus actividades se remontan a fechas anteriores a la guerra con Chile, durante la época en que inició sus operaciones el ferrocarril del Callao a la Oroya. Otras que alcanzaron renombre fueron las factorías de Schofield y Cia., Guillermo Price, Ricardo Ashford y la de Andrés Suito, la fundición Vulcano y la de Acho, entre las principales.

A finales de 1931 y como efecto de la grave crisis industrial de 1930, el Perú carecía de recursos para crear y sostener toda clase de industria. En consecuencia, era preciso fijar cuales eran las industrias fundamentales para el país, el criterio para esta clasificación era la utilidad vital para la defensa nacional, la abundancia y la buena calidad de las materias primas que eran necesarias y la seguridad con que esta podía ser adquirida en el exterior.

Solo 21 industrias podían satisfacer los requerimientos de la época:

  • Abonos (sulfato de amoniaco, superfosfatos, cianamida)

  • Armamentos (explosivos, cartuchos, cañones, ametralladoras, fusiles)

  • Azúcar (productos azucarados, alcohol industrial, celotex)

  • Carbón (antracita, hulla, lignito, alquitrán, coke)

  • Cemento (fibrocemento, piedras artificiales)

  • Fruticultura (frutas frescas y secas, conservas de frutas, vino)

  • Industria Química (ácido, minerales, soda, cloro)

  • Leche (fresca, condensada y evaporada)

  • Maderas (selvicultura, durmientes, celulosa, resinas, alcohol metílico)

  • Metales de Color (oro, plata, plomo, zinc, cobre, níquel, aluminio, magnesio, mercurio)

  • Papel (fabricado a mano y continuo, cartones)

  • Pesca (costera, pelágica, conservas, aceite y guano de pescado)

  • Petróleo (especialmente su rectificación y transporte marítimo)

  • Pieles y cueros

  • Rayón (seda, algodón, lana, artificiales, celofán, celuloide)

  • Siderurgia (fierro colado, hojalata, aceros especiales, alambre)

  • Tejidos (hilados y géneros de algodón, lana, sachamalva, cáñamo y mixtos)

  • Trigo y Cereales (maíz, cebada, avena, arroz, harinas)

  • Turismo (parques nacionales, monumentos, ruinas históricas)

  • Vidrios y cerámicas (lozas, porcelanas, cristalerías, vidrios ópticos)

En el año 1938, la industria manufacturera estuvo dedicada a la producción de tejidos de algodón y lana, cueros surtidos, maderas, jabones corrientes para lavar ropa, cerveza, aguas gasificadas, vinos, aguardientes, galletas, chocolates, caramelos, catres, velas y ceras, entre otras. La guerra en Europa nos sorprendió cuando todavía nuestra producción fabril era muy incipiente.

En aquella época de acuerdo a fuentes oficiales, hacia 1938 la industria manufacturera nacional ocupaba a más de 200,000 trabajadores, sólo en Lima trabajaban 7,095 mujeres, 62,069 hombres y 4,633 menores, sumando 73,797 personas.

Los beneficios sociales que disfrutaban, eran: indemnización por accidentes de trabajo y enfermedades, jornada de ocho horas, abono por horas extras, descanso semanal obligatorio, vacaciones anuales, descanso y salario extra por 1ro. de mayo, protección al trabajado de menores y mujeres e indemnización por despido.

Lo que se conoce hoy en día como Industria Metal Mecánica, comprende aproximadamente a cerca del 30% del universo arancelario correspondiente al sector manufacturero, aproximadamente 2,000 partidas arancelarias.

A partir de 1945 se inició la producción de bienes de capital para la minería y en aquel entonces, la naciente industria pesquera. En los años 50 nace la siderúrgica de Chimbote.

Desde el proceso básico de fundición hasta la Industria de Bienes de Capital, la Industria Metal Mecánica se divide en términos muy generales en 6 sectores: Metálicas Básicas, Productos Metálicos, Maquinaria, Maquinaria Eléctrica, Material de Transporte y Carrocerías; y Bienes de Capital.

La Industria Metal Mecánica está estrechamente vinculada con los demás sectores productivos y por ser una industria transformadora de metales, está vinculada especialmente con la minería. El sector Metal Mecánico es considerado universalmente como un sector de avanzada en la industria porque tiene un alto efecto multiplicador, capacidad de arrastre sobre otros sectores y generador de empleo altamente calificado, sus procesos conllevan una mayor tecnología y su complejidad contribuye a la modernización de la economía.

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