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Todo parece
indicar que se cumplirían los pronósticos del Ministerio de la
Producción sobre el crecimiento del sector manufacturero, el que
segun el jefe del Instituto Nacional de Estadística e Informática,
representaría el mayor crecimiento del sector en los últimos 10
años.
Esto se explica, entre otros factores, por el hecho de que la
demanda interna está creciendo más que la producción desde julio y
por el dinamismo registrado por nuestras ventas externas.
El elevado ritmo de crecimiento ha originado un importante
incremento en la utilización de la capacidad instalada (variación
del índice mensual con relación al índice máximo de producción de la
industria manufacturera), una ampliación de la misma y una
profundización de la reconversión.
Es así que el ministro David Lemor ha informado que el nivel
promedio acumulado de utilización de la capacidad instalada del
sector industrial llegó al 56.4% entre enero y octubre del presente
año y al cierre del ejercicio alcanzaría un promedio de 60%.
También hay que tener en cuenta el nivel record que han alcanzado
las importaciones de bienes de capital para la industria, con un
crecimiento acumulado de 26%, llegando a 36% en el mes de octubre.
Lo que indicaría que todavía existe capacidad instalada para atender
el crecimiento de la demanda interna y externa.
De otro lado hay que considerar que el crecimiento de la actividad
fabril no primaria es de larga data, ya que a octubre acumulaba 22
meses consecutivos de expansión. Comportamiento que se asocia
fundamentalmente al favorable desenvolvimiento de la industria
productora de bienes de consumo y bienes intermedios y en menor
magnitud, los bienes de capital.
Es así que los estimados oficiales consideran que este año se
registraría un incremento de 6.5% para la industria total y de
alrededor de 8% para la manufactura No Primaria, evolucionando de
esta manera bastante por encima del nivel del crecimiento del PBI
global.
A nivel desagregado, al interior del sector fabril no primario hay
que destacar la evolución de la industria textil y de confecciones,
que si bien no registra los elevados niveles de otras ramas
industriales, si mantiene un sostenido ritmo de crecimiento desde
hace varios años. Otras ramas que en este año han registrado
importantes niveles de crecimiento son la industria química, la
alimenticia y la metalmecánica.
Otro factor que ha contribuido al dinamismo a sido la rebaja
arancelaria aprobada hace algunas semanas por el Ejecutivo, cuyos
resultados se empezaron a reflejar inmediatamente. Especialmente en
el caso de aquel sector de la industria que corría el riesgo de
desaparecer, ya que sus insumos para producir eran mas caros que los
productos terminados que ingresaban vía importación.
Por el lado de las expectativas, éstas se encuentran evolucionando
positivamente. Ya que en una encuesta de la universidad de Lima en
noviembre del año pasado, sólo el 14.9% de los limeños consideraba
que dentro de un año la situación de la economía sería mejor, pero
el 42.7% creía que sería peor. Pero un año después se ha revertido
la tendencia, ya que ahora el 30.1% estima que la
situación será mejor y sólo el 14.5% que será peor.
Por lo que se espera que la campaña electoral no contribuya a
revertir esta tendencia nuevamente y afecte el indispensable flujo
de inversiones. En este sentido hay que tener en cuenta que, como ya
se ha mencionado, en la industria existe un freno hasta que los
Congresos del Perú y Estados Unidos
ratifiquen el Tratado de libre Comercio.
Fuente: Diario Gestión 27.12.2005
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