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Tras un largo
período de estancamiento, la industria nacional de carrocerías y
autopartes en el país ingresó en un proceso de reactivación, gracias
a la puesta en marcha del programa Mi Bus, impulsado por la Sociedad
Nacional de Industrias y el Ministerio de la Producción, y que
promueve la construcción de unidades de transporte urbano que operen
a base de gas.
“Si bien es cierto que la infraestructura para el uso del gas recién
comienza, resulta previsible que en un par de años cubrirá las
necesidades de los usuarios, lo cual evidencia el potencial de
crecimiento futuro de este mercado”, sostiene Héctor García Béjar,
presidente del comité de fabricantes de carrocerías de la Sociedad
Nacional de Industrias (SNI).
El gas de Camisea es un elemento clave para este programa del
Gobierno, que busca introducir el hidrocarburo en el consumo de la
población, mediante modernas unidades de transporte que utilizarán
este combustible y que serán fabricadas por la industria nacional.
“Una de sus principales ventajas es que esta industria tiene la
capacidad de generar más puestos de trabajo que la minería y la
agroindustria, por dólar invertido”, refiere.
En forma adicional, demanda una gran cantidad de autopartes y otros
insumos que deben atender los proveedores de telas, alfombras,
pinturas, plásticos, focos, piezas de caucho, fibra de vidrio,
vidrios y espejos, entre otros. Por tal razón, esta industria es
considerada una de las más importantes gracias a su capacidad para
generar empleos productivos. Al respecto, debe generar unos dos mil
puestos de trabajo directos y otros 10 mil indirectos.
Después de la crisis que afectó a la industria de carrocerías,
todavía persisten en el mercado varias empresas, y se calcula que el
potencial de crecimiento de este sector atraerá a nuevos
inversionistas, que reactivarán algunas de las empresas que fueron
liquidadas. “En Trujillo, Cusco y Arequipa existen compañías que
pueden captar este interés, pues en los próximos años el consumo de
gas será intenso”, comenta García. El proyecto Mi Bus comienza en
Lima, pero es obvio que con la instalación de gasocentros se
extenderá a las regiones, con lo cual la demanda por nuevos buses
también seguirá esa línea favoreciendo a las empresas de carrocerías
del interior del país.
El programa Mi Bus promoverá que el sector metalmecánico de
carrocerías y la industria de autopartes, que involucran a más de
500 empresas, se reactiven a partir de la fabricación de buses con
motor de gas natural, remontando la etapa de crisis.
Impulsará, además, la creación de una industria automotriz nacional
sólida y competitiva, basada en la fabricación de autobuses con
motor de gas natural con estándares de calidad internacional y
precios competitivos. Para este fin se ha elaborado la norma técnica
peruana que cumplirán voluntariamente los fabricantes, que establece
los requisitos para carrocerías de ómnibus urbanos teniendo en
cuenta la seguridad y comodidad de los pasajeros.
Fuente: El Peruano
13.06.06 |