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Acero en jaque, China subsidios y desindustrialización avanza


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El argentino Ezequiel Tavernelli, director ejecutivo de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), llegó a Lima para reunirse con los titulares del Ministerio de Economía y Finanzas y Produce, además de ejecutivos del sector. El tema no es nuevo, pero sí cada vez más urgente: la inundación de acero chino en los mercados globales y sus efectos devastadores sobre la industria regional.


“Estamos compitiendo, no empresa contra empresa, sino empresas contra un país”, resume Tavernelli.Ingeniero industrial con casi tres décadas en el Grupo Techint, Tavernelli conoce la industria desde dentro. Lideró por más de 15 años el programa ProPymes de Ternium, dedicado a fortalecer la cadena de valor, y hoy tiene bajo su responsabilidad representar a más de 50 compañías que conforman Alacero, que en conjunto generan 1,4 millones de empleos en la región.


Subsidios y estrategia de estado

Un estudio reciente de la OCDE concluyo que el nivel de subsidios de la industria del acero en China es diez veces superior al de cualquier pais de la organización. La ayuda estatal va desde la adquisición de materias primas hasta la energía, pasando por las regulaciones medioambientales laxas, logística portuaria y financiamiento. "No es un eslabon de la cadena es toda la cadena subsidiada explica Tavernelli.


La magnitud es difícil de dimensionar: China produce el 60 % del acero mundial, con alrededor de 1050 millones de toneladas al año, mientras su consumo interno ronda los 850 millones. El excedente, unos 200 millones de toneladas, se coloca en el mercado global. ·En solo 13 horas, China fabrica lo que Perú produce en un año, grafica el ejecutivo.


Pero no se trata, insiste, de un exceso coyuntural ligado al fin del boom inmobiliario chino, como se difundió insistentemente. Es una estrategia estructural de hegemonía, replicada en otros sectores como autos, electrodomésticos y maquinaria. · Los chinos buscan expandir el empleo más que la producción. No vienen solo por el acero, alerta Tavernelli.


AMÉRICA LATINA EN DESVENTAJA

La consecuencia para América Latina es clara: desindustrialización y primarización. En los últimos 25 años, la participación de la manufactura como valor agregado del PBI cayó más de 5 puntos porcentuales. En países como Brasil y Chile, la pérdida ha sido de hasta siete puntos. Perú, que no venía de una situación envidiable, está en el 13,6 %. ·Estamos cortando más materia prima y exportando menos productos terminados. Exportar soja y mineral de hierro no saca a la gente de la pobreza, exportar autos y electrodomésticos sí", subraya Tavernelll.


El caso de Huachipato, la histórica acería chilena cerrada en 2024, es un ejemplo dramático de lo que está en juego. Según Alacero, solo en el último cuarto de siglo Latinoamérica ha perdido cuatro puntos de peso industrial en promedio, mientras que Europa y Estados Unidos, con medidas de defensa más agresivas, han logrado contener la curva.


PERÚ: CONSUMO CRECIENTE, PRODUCCIÓN EN RETROCESO

El Perú no es ajeno al fenómeno. El consumo aparente de acero laminado creció 54% en los

últimos 15 aílos, reflejo de la inversión en infraestructura y energía. Sin embargo, la producción local no ha acompañado ese ritmo. La participación de las importaciones en el consumo pasó de menos del 20 % en 2011 a casi 40 % en 2024, con China como principal proveedor.


Los productores locales, como Aceros Arequipa y Sider, denuncian que deben cumplir normas técnicas estrictas en un país sísmico, pues cumple los estándares de gremios como Alacero, mientras que al importador no se le exige lo mismo en aduanas. "Es una bomba de tiempo. Hoy se puede importar una varilla de cualquier calidad sin que el comprador sepa si es antisísmica o no,advierte Tavernelli.


LA REACCIÓN INTERNACIONAL

Mientras tanto, los países desarrollados han endurecido sus defensas. La Unión Europea aplica salvaguardas desde mediados de los 2000 y Estados Unidos mantiene la famosa Sección 232, que en 2018 impuso aranceles del 25 % al acero. En su retorno a la Casa Blanca, Donald Trump fue más allá: a inicios de 2025 anunció nuevos aranceles de hasta 50% al acero y otros metales, bajo el argumento de que son "vitales para la seguridad nacional".


El contraste con América Latina es evidente. Entre 201 O y 2023, el mundo adoptó 737 medidas antidumping y compensatorias, de las cuales un tercio estuvo dirigido a China. La región, en cambio, aplicó apenas 83 medidas, concentradas en Brasil y México. Perú, en todo ese periodo, solo aplicó una medida provisional por cuatro meses al alambrón.


UN CAMPO DE JUEGO DESNIVELADO

"Lo que pedimos no es protección, sino una cancha nivelada", sostiene Tavernelli. La matriz

energética de América Latina es un activo: el 70% de la electricidad proviene de renovables, frente al 31 % de promedio mundial. Eso significa que cada tonelada de acero producida en la reglón genera 30 % menos emisiones de C02 que en China. "Importar acero chino es importar más carbono·, advierte.


El ejecutivo propone que los gobiernos latinoamericanos actúen de manera coordinada, aunque sin caer en prácticas que puedan ser vistas como colusión. Países como Brasil han experimentado con esquemas de cuota-tarifa, mientras que Colombia y México también avanzan en medidas de defensa comercial. "El riesgo es que el país que actúe más tarde se convierta en el basurero del comercio desviado", señala.


LO QUE ESTÁ EN JUEGO

Alacero, estima que el sector del acero en América Latina sostiene 1,4 millones de empleos

directos e indirectos. Cada punto de participación que se pierde frente a las importaciones

subsidiadas representa miles de puestos de trabajo menos en industrias que generan valor

agregado en el interior de los países, desde autopartes hasta electrodomésticos.


"Hace 25 años que no paramos de perder industria. Si seguimos este camino, no vamos a tener ascenso social. La primarización condena a que los hijos de profesionales no puedan estudiar, porque estaremos exportando riqueza en bruto sin generar empleo de calidad", concluye Tavernelli.


UNA DECISIÓN ESTRATÉGICA

El mensaje de Tavernelli a los funcionarios peruanos fue claro: las herramientas legales existen, desde salvaguardas hasta derechos compensatorios avalados por la OMC. Lo que falta es decisión política. ·se trata de definir cuántos puestos de trabajo queremos que queden en la región y cuánto valor agregado vamos a retener en nuestros países, dijo.


La visita del ejecutivo se produjo en medio de la expectativa por inversiones como el megapuerto de Chancay, símbolo del ingreso de China en la infraestructura peruana. Para Tavernelli, el desafío no es rechazar la inversión extranjera, sino evitar que la región se convierta en un simple exportador de materias primas y receptor de manufacturas baratas.

"Tenemos que estar primeros en la fila para el nearshoring, mostrar que tenemos energía limpia y estabilidad macroeconómica. El Perú tiene mucho que enseflar con su banco central independiente, pero debe extender esa lógica a su política comercial", apunta.


La ofensiva china en el acero no es un accidente coyuntural, sino una estrategia global de

expansión. Estados Unidos y Europa han levantado muros para contenerla; América Latina, en cambio, sigue con las puertas abiertas. El resultado es una región que consume más acero que nunca, pero cada vez produce menos.


La advertencia de Tavernelli es contundente: o se actúa ahora con políticas firmes de defensa comercial y estándares de calidad, o el futuro será una región primarizada, desindustrializada y con empleos de menor calidad. En juego está nada menos que el camino al desarrollo.


Fuente: Caretas

 
 
 

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