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ArcelorMittal Diversificación regional e inversiones en proyectos estratégicos

  • 19 ago 2025
  • 3 Min. de lectura

Diversificación regional e inversiones en proyectos estratégicos son los pilares ante la situación del mercado.

La industria siderúrgica europea ha advertido, en las últimas semanas, sobre la creciente presión de los aranceles planteados por la Administración Trump y la debilidad de la demanda. En este contexto, el gigante siderúrgico ArcelorMittal ha sentado las bases para el crecimiento futuro. Unos pilares centrados en la optimización de activos, la diversificación regional y de mercados finales y las inversiones en proyectos estratégicos. "Nuestro enfoque primordial siempre es atender las necesidades de los mercados y nuestra capacidad para producir aceros de alta calidad, tanto fundidos como colados, en Estados Unidos se vio reforzada este trimestre al convertirnos en el único propietario de la planta de Calvert", aseguró el CEO del grupo, Aditya Mittal, en la presentación de los resultados del segundo trimestre.


De hecho, ArcelorMittal daba hace justo dos meses un paso importante al completar la compra del 50% que la japonesa Nippon Steel tenía en la planta siderúrgica Calvert, en Alabama (Estados Unidos), en la que ya poseía el otro 50% desde 2014. Esta operación no sólo refuerza la posición del gigante europeo en Norteamérica, sino que la instalación, con una capacidad de producción anual de 5,3 millones de toneladas métricas de productos planos de acero, es también una de las plantas siderúrgicas acabadoras más avanzadas de Norteamérica e, integrada con el centro de producción que ArcelorMittal tiene en Texas, permitirá a la planta de Calvert suministrar acero con menores emisiones de CO2, fundido y colado, a los clientes del sector del automóvil en Estados Unidos.


Diversificación regional

Además, la compañía tiene en marcha la construcción de una nueva instalación de producción de aceros eléctricos y está evaluando el potencial de una ampliación de capacidad de las instalaciones de acería, con el objetivo de asegurar que sea un referente a escala mundial.


La diversificación regional del grupo ha avanzado, asimismo, con la adquisición del 60% de la productora de tubos brasileña Tuper, donde ya tenía el 40% restante; y la recuperación del control de ArcelorMittal Tailored Blanks Americas (AMTBA), que contribuirá a acelerar su crecimiento en los mercados norteamericanos de productos tubulares y del automóvil, ambos de alto valor añadido.


ArcelorMittal prevé que los proyectos de crecimiento estratégico de alta rentabilidad acometidos por el grupo, junto con el efecto de las adquisiciones, supondrán un aumento del potencial futuro de generación de ebitda de 2.100 millones de dólares. Para 2025, el objetivo de mejora del ebitda era de 700 millones, de los que ya se han materializado 200 millones de dólares en el segundo trimestre del ejercicio.


En paralelo, apuesta por invertir en proyectos estratégicos de crecimiento y de descarbonización que permitan mantener su competitivad. Sólo este año contempla una partida de hasta 5.000 millones de dólares, en ampliaciones de capacidad, energías renovables o instalaciones de producción de aceros eléctricos. España juega un papel clave y sus inversiones en descarbonización se centran en un nuevo horno de arco eléctrico de Gijón y en la ampliación del horno de arco eléctrico de Sestao (que produce productos planos de alta calidad), que ampliarán su oferta de acero de bajas emisiones de carbono.


ArcelorMittal ha rebajado su pronóstico de crecimiento de la demanda mundial de acero fuera de China, a entre el 1,5% y el 2,5%, poniendo de relieve la menor actividad de la industria siderúrgica. Pero frente a la menor debilidad del consumo en Estados Unidos, se muestra relativamente más optimista sobre Europa, donde es el gran fabricante de acero, pero donde el sector afronta otros problemas, agravados por la imposición de aranceles de la Administración Trump, que estima reducirán su beneficio operativo en 150 millones de dólares este año.


ArcelorMittal, al igual que otros productores siderúrgicos, considera que su competitividad está lastrada por la entrada sin control de acero fabricado en países extracomunitarios, un problema que se agravará con los aranceles de Estados Unidos. Actualmente un tercio del acero que se consume tanto en Europa, y más del 45% en España, se produce fuera de la UE. La Comisión Europa ha reconocido que la industria es un pilar fundamental de la economía y el Plan de Acción para el Acero y el Metal ha supuesto un avance, pero el grupo aboga por seguir fomentando los contactos y por la mejora de las medidas de defensa comercial y del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM, por sus siglas en inglés) para establecer un marco de competencia equitativa.


 
 
 

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