BID calcula que el déficit de infraestructura en Perú supera los US$M 110.000 para el periodo 2019–2038
- Benoni Sanchez
- 24 nov
- 2 Min. de lectura
5 claves para entender el futuro de la construcción, pilar económico del país

La infraestructura influye decisivamente en múltiples aspectos de la vida diaria en el Perú. Desde las posibilidades de acceso a vivienda digna y servicios públicos eficientes hasta el desarrollo económico local y la sostenibilidad ambiental, la infraestructura marca la diferencia en el bienestar de las personas y las comunidades.
Frente a las brechas históricas, la discusión sobre el sector construcción cobra particular relevancia para entender de qué manera las obras y los servicios habilitados modifican la realidad del país. De acuerdo con un reciente análisis de Holcim, existen hasta 5 claves para comprender el impacto de la infraestructura en la calidad de vida de los peruanos:
1. Condiciones de vivienda y hábitat seguro
Un entorno urbano o rural con viviendas adecuadas es fundamental para garantizar la salud y la seguridad. Según el INEI, alrededor del 10,1% de los hogares peruanos enfrenta déficit habitacional, y millones de familias requieren una nueva vivienda o mejoras estructurales.
La ausencia de espacios adecuados incide en la calidad del sueño, la privacidad, la disminución de enfermedades y el desarrollo físico y emocional, sobre todo en la infancia.
2. Acceso a servicios básicos esenciales
La provisión de agua potable, saneamiento, electricidad y redes de comunicación es determinante en el bienestar cotidiano. Comunidades que cuentan con hospitales, escuelas y sistemas de agua funcionan de manera más equitativa, favoreciendo la integración social y el acceso a oportunidades.
Las carencias en estos servicios se reflejan en la salud pública, en los indicadores educativos y en la prosperidad de cada localidad.
3. Movilidad y conectividad territorial
Una infraestructura vial eficiente facilita la integración del territorio, reduce los tiempos de traslado y permite el acceso a mercados, servicios y oportunidades laborales o educativas.
Carreteras, puentes y vías urbanas son medios para disminuir el aislamiento económico y social, especialmente en regiones rurales o periféricas, y contribuir a reducir la desigualdad entre zonas urbanas y rurales.
4. Desarrollo económico y generación de empleo
El desarrollo de obras de infraestructura, desde proyectos de vivienda hasta equipamientos urbanos, es motor para la economía y la generación de empleo.
Cada proyecto suele activar cadenas productivas y de servicios, lo que beneficia tanto a trabajadores directos como a proveedores y pequeñas empresas locales. La inversión en infraestructura pública tiene efecto multiplicador sobre el crecimiento y la dinamización de la economía nacional.
5. Sostenibilidad y calidad ambiental
La infraestructura sostenible incorpora tecnologías limpias, materiales ecoeficientes y criterios de bajo impacto ambiental.
Estas prácticas ayudan a crear entornos urbanos y rurales más saludables y resilientes ante el cambio climático, asegurando que el desarrollo no se realice en detrimento de los recursos naturales. Promover la sostenibilidad en la construcción significa garantizar calidad de vida ahora y en el futuro.
Construcción sostenible, herramienta para reducir brechas históricas
Según la multinacional cementera, el impacto de la infraestructura en el Perú va más allá de la obra física; transforma posibilidades de desarrollo, cohesión social y protección ambiental, influyendo en el bienestar presente y el horizonte de oportunidades para toda la población. Pero el trabajo debe ser articulado entre empresa privada, Estado y sociedad civil.
“Cada obra no solo representa metros construidos, sino oportunidades de progreso, empleo y bienestar para las comunidades”, destacó Norberto Ledea, CEO de Holcim Perú.
Fuente: infobae.com



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