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Celsa inicia expansión regional en Colombia

  • hace 7 días
  • 3 min de lectura

Espera crecer 30% en 2 años e ingresar a Ecuador y Bolivia

El boom del pre­cio del cobre impulsa a la indus­tria aso­ciada a este metal en el país. Es el caso de Celsa, empresa nacio­nal que trans­forma el cobre pro­du­cido por las minas perua­nas en con­duc­to­res eléc­tri­cos para todos los seg­men­tos eco­nó­mi­cos.


La firma indus­trial viene cre­ciendo a doble dígito desde el 2025 y busca “desa­rro­llar un 2027 más exi­toso” refor­zando algu­nas ver­ti­ca­les del nego­cio como mine­ría, ener­gía e infraes­truc­tura, pero, sobre todo, expan­dién­dose en el mer­cado lati­noa­me­ri­cano, donde cree poder con­se­guir “un 30% de cre­ci­miento en los pró­xi­mos dos años”, señala Javier Val­di­via, gerente gene­ral de la empresa peruana.


His­to­ria


Celsa fue fun­dada en 1982. Posee más del 20% del mer­cado local de con­duc­to­res eléc­tri­cos.

Pro­duc­ción


La firma pro­duce cables en base a alu­mi­nio y cobre (cáto­dos) que adquiere de Cerro Verde y Sout­hern Cop­per.


“Nues­tro plan estra­té­gico no sola­mente con­tem­pla seguir cre­ciendo en el Perú, sino bus­car expan­dir­nos en Suda­mé­rica y El Caribe, y esa va a ser una etapa impor­tante para la com­pa­ñía”, apunta el eje­cu­tivo.


El pri­mer obje­tivo de Celsa es Colom­bia, país donde ya tie­nen un equipo que ana­liza la parte comer­cial para empe­zar con la dis­tri­bu­ción de los cables de baja y mediana ten­sión que pro­du­cen en su planta de Lima. Luego segui­rán Ecua­dor, Boli­via y algu­nos paí­ses de Cen­troa­mé­rica que “se encuen­tran en eva­lua­ción”, como Repú­blica Domi­ni­cana.


¿Por qué Colom­bia en pri­mer lugar? Val­di­via ex­pli­ca­ que ­se­ trata de un ­mer­ca­do ­su­ma­men­te a­trac­ti­vo­ por­que­ de­man­da un­ vo­lu­men de tone­la­das de cobre que “duplica lo que mane­ja­mos en el Perú”.


“Colom­bia es un mer­cado muy amplio, donde hay una opor­tu­ni­dad grande para varios pro­vee­do­res de con­duc­to­res eléc­tri­cos. Es una opción que veni­mos tra­ba­jando desde el año pasado y ahora vamos a hacer el lan­za­miento ofi­cial gra­cias a la infraes­truc­tura y a capa­ci­da­des que hemos desa­rro­llado en nues­tra planta pro­duc­tiva en el Perú”, mani­fiesta el eje­cu­tivo.


Y es que en el último año Celsa ha rea­li­zado inver­sio­nes para ampliar sus líneas de pro­duc­ción y poder lle­gar con pro­duc­tos y cer­ti­fi­ca­cio­nes al mer­cado colom­biano, lo que los colo­cará en “una situa­ción de com­pe­ti­ti­vi­dad muy alta res­pecto a los pro­vee­do­res de cobre que hay en ese país”, anota Val­di­via.


La Alianza Ener­gé­tica Glo­bal ayuda a cerrar la bre­cha de elec­tri­fi­ca­ción rural en Perú alianza con el BID.


El Perú ha logrado impor­tan­tes avan­ces en elec­tri­fi­ca­ción durante las últi­mas déca­das, abar­cando hasta el 97% de los hoga­res, pero las zonas rura­les con­ti­núan reza­ga­das, con un ratio de pene­tra­ción infe­rior al 90%.


Y es que lle­gar a la pobla­ción más ale­jada de los cen­tros urba­nos y la red eléc­trica (última milla) es “la inver­sión más com­pleja, cara y difí­cil de estruc­tu­rar”, apunta Isa­bel Bel­trán, vice­pre­si­denta para Amé­rica Latina y El Caribe de la Alianza Ener­gé­tica Glo­bal para las Per­so­nas y el Pla­neta (GEAPP, por sus siglas en inglés).


Es allí, mani­fiesta la eje­cu­tiva, donde el capi­tal filan­tró­pico puede ejer­cer más poder e impacto: pro­ve­yendo alter­na­ti­vas y solu­cio­nes para elec­tri­fi­car el campo y ayu­dar a cerrar la bre­cha ener­gé­tica en los paí­ses que lo nece­si­tan.


“El capi­tal filan­tró­pico es mejor usado cuando se emplea en algo que nadie más quiere pagar”, anota la repre­sen­tante de GEAPP, ini­cia­tiva glo­bal finan­ciada por la Fun­da­ción Roc­ke­fe­ller, la Fun­da­ción IKEA y el Earth Fund, del mul­ti­mi­llo­na­rio esta­dou­ni­dense Jeff Bezos.


GEAPP viene cola­bo­rando con el Banco Inte­ra­me­ri­cano de Desa­rro­llo (BID) en pro­yec­tos de elec­tri­fi­ca­ción rural en el Perú. Esto, “con un fondo de inver­sión que crea­mos con el banco para estos temas espe­cí­fi­cos”, señala Bel­trán.


“Bási­ca­mente apo­ya­mos al Gobierno en la estruc­tu­ra­ción de los pro­yec­tos de elec­tri­fi­ca­ción rural y última milla, tanto en temas de pla­ni­fi­ca­ción como para deter­mi­nar cuá­les son las tec­no­lo­gías más ade­cua­das y los mode­los de ope­ra­ción y man­te­ni­miento, que es uno de los pro­ble­mas que sur­gen cuando se imple­men­tan sis­te­mas en zonas muy ais­la­das”, explica la espe­cia­lista.


Fuente: pressreader.




 
 
 

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