Base naval del Callao se construye con asesorÃa de EEUU e inversión de US$ 1.500 millonesÂ
- 28 ene
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Perú impulsa la mayor modernización de su principal complejo naval con apoyo de Estados Unidos, en un proyecto estimado en US$ 1.500 millones que refuerza la cooperación militar entre ambos paÃses. El proyecto se produce en medio de la creciente disputa estratégica por la infraestructura portuaria en el PacÃfico sudamericano.
Lo nuevo. El gobierno de Perú avanza en la mayor modernización de infraestructura naval de su historia reciente: un proyecto por hasta US$ 1.500 millones para rediseñar y reconstruir la Base Naval del Callao, con apoyo técnico, logÃstico y de ingenierÃa de Estados Unidos.
La iniciativa fue formalizada a través del mecanismo de Venta Militar Extranjera (Foreign Military Sale, FMS), luego de que el Departamento de Estado estadounidense notificara al Congreso la aprobación preliminar del programa solicitado por Lima.
El acuerdo no contempla la venta de armamento ni la cesión de la base, sino un paquete integral de diseño, planificación, construcción y supervisión de instalaciones marÃtimas y terrestres en el principal complejo naval peruano.
Desde Washington subrayan que el objetivo es fortalecer la capacidad operativa y logÃstica de un socio estratégico en Sudamérica, sin alterar el equilibrio militar regional ni afectar la preparación defensiva de Estados Unidos.
Avance de China con Chancay. La decisión se conoce en un contexto geopolÃtico tenso para Perú. En paralelo al fortalecimiento del vÃnculo con EE.UU. en materia de defensa, el paÃs ha profundizado su relación económica con China, particularmente a través de inversiones en infraestructura portuaria como el megaproyecto de Chancay.
Ese doble eje —cooperación militar con Washington y expansión comercial con Beijing— ha comenzado a generar debate interno y atención internacional sobre el posicionamiento estratégico peruano en el PacÃfico sudamericano.
Desde el gobierno estadounidense, el énfasis está puesto en que la modernización de Callao permitirá mejorar la seguridad y eficiencia de las operaciones navales, reduciendo la superposición entre actividades civiles y militares en un puerto que concentra una parte relevante del comercio exterior peruano.
Para Lima, en tanto, el proyecto se inscribe en una estrategia de largo plazo para actualizar una infraestructura considerada crÃtica y, al mismo tiempo, ordenar el uso del borde costero en una de las zonas más congestionadas del paÃs.
La notificación oficial también establece que la ejecución del programa requerirá la presencia en Perú de hasta 20 representantes del gobierno estadounidense o de contratistas norteamericanos por un perÃodo que podrÃa extenderse hasta 10 años, con el fin de gestionar y supervisar las obras.
La selección de los contratistas principales se definirá posteriormente, a partir de un listado de proveedores aprobados, previsiblemente mediante procesos competitivos. No existen, por ahora, acuerdos de compensación industrial asociados al proyecto.
Qué se construirá. El programa aprobado por EE.UU. abarca un conjunto amplio de servicios y obras orientadas a la renovación integral del complejo naval.
Incluye el diseño del ciclo de vida completo de las nuevas instalaciones, desde la planificación inicial hasta su operación futura, junto con la construcción de infraestructura marÃtima y terrestre adaptada a los requerimientos actuales y proyectados de la Marina de Guerra del Perú.
El paquete contempla estudios de ingenierÃa, evaluaciones de las instalaciones existentes, planificación y programación de obras, diseño arquitectónico y funcional, gestión de proyectos y administración de contratos.
También considera la gestión directa de la construcción y servicios de apoyo técnico, logÃstico y de ingenierÃa, tanto por parte del gobierno de EE.UU. como de empresas contratistas especializadas.
Se trata, en lo esencial, de una modernización estructural del complejo naval: muelles, áreas logÃsticas, instalaciones operativas y sistemas de soporte que permitan una operación más segura y eficiente, con estándares compatibles con las exigencias navales contemporáneas.
El programa no incluye equipos de defensa mayor ni sistemas de armas, y su costo final podrÃa ser inferior a los US$1.500 millones estimados, dependiendo de los requerimientos definitivos, la autorización presupuestaria y los contratos que finalmente se suscriban.
 Fuente: EX - ANTE