Los capitanes del acero latinoamericano en pie de alerta
- Benoni Sanchez
- hace 32 minutos
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Reunidos en la emblemática Cartagena de Indias los dueños de las principales usinas siderúrgicas, sus clientes y proveedores globales debatieron los nuevos desafÃos de la industria regional.

Bajo el marco de la mágica ciudad colombiana de Cartagena de Indias, más de 600 lÃderes empresariales, autoridades, analistas internacionales y representantes de la cadena de valor del acero debatieron en el Alacero Summit 2025 los desafÃos que impone el nuevo mapa global dominado por China y la sobrecapacidad del acero.
En el tradicional encuentro que reúne a los llamados capitanes del acero de la región, y del resto del mundo, se consensuó que solo la unión, la integración regional y la defensa activa de la industria permitirán a Latinoamérica enfrentar los nuevos retos. El encuentro dejó claro que América Latina atraviesa un punto de inflexión: un entorno de competencia desleal cada vez más agresivo, un reordenamiento geopolÃtico acelerado y la urgencia de avanzar hacia industrias más limpias y competitivas.
Los lÃderes del encuentro coincidieron en que la región no puede seguir enfrentando de manera aislada el impacto de las importaciones a precios artificiales provenientes de China, que ya afectan rentabilidad, inversiones y miles de empleos formales de calidad. La preocupación por las crecientes distorsiones de mercado también fue subrayada por economistas y organismos multilaterales. Por ejemplo, la OCDE señaló que la producción china recibe subsidios diez veces superiores a los de economÃas desarrolladas, una asimetrÃa que exige respuestas rápidas y eficaces en América Latina.
En el panel de cierre del Summit entre los CEO, Jorge Luiz Ribeiro de Oliveira (ArcelorMittal Brasil) y Máximo Vedoya (Ternium) dejaron en claro que la industria del acero de la región solo pide competir con reglas justas frente a China, y es el momento de que los gobiernos implementen medidas efectivas.
En cuanto al tablero geopolÃtico, los expertos señalaron que exige volver a pensar la polÃtica industrial. Panelistas de Estados Unidos, México, Brasil, Argentina y la academia latinoamericana coincidieron en que la región debe actualizar su polÃtica industrial para no quedar rezagada ante la disputa entre China y Estados Unidos por el control de la manufactura global. "Estados Unidos hoy ve a la región como un aliado estratégico, con inversiones crecientes y complementariedades energéticas e industriales. La región vive su ciclo de crecimiento económico más débil en 40 años y necesita una agenda productiva ambiciosa, no solo comercial", señalaron.
Por otro lado, también destacaron que América Latina no puede competir sola; requiere reglas de origen más estrictas, mejor articulación fiscal y cadenas regionales integradas. Jorge Guajardo, asesor en geopolÃtica, comercio y riesgo, exembajador de México en China, analizó cómo la estrategia industrial china se ha transformado desde su apertura económica en 1979 hasta convertirse en el principal productor mundial de acero: "Entre 2000 y 2020, China utilizó más acero que Estados Unidos en un siglo, pero ese ciclo se agotó, ya no tiene población para urbanizar ni espacio para crecer a través de la construcción. Por eso, hoy China apuesta a exportar y capturar la manufactura global, lo que representa una amenaza directa para América Latina", y agregó que la región debe responder con defensa comercial, coordinación e integración industrial para proteger su producción.
La reflexión de Guajardo fue complementada por John Lichtenstein, Managing Partner de World Steel Dynamics, quien advirtió que el desafÃo para América Latina ya no proviene solo del acero que China exporta de manera directa, sino también del acero "oculto" en manufacturas, autopartes y bienes finales que ingresan a la región a precios distorsionados. Lichtenstein destacó que China ha consolidado una estrategia global más amplia: exportar acero en todas sus formas, directa e indirectamente, invertir en materias primas clave, financiar infraestructura en paÃses en desarrollo y expandir capacidades manufactureras fuera de sus fronteras, lo que amplifica el impacto en los mercados latinoamericanos.
Este diagnóstico fue reforzado por los representantes del sector automotriz: MartÃn Galdeano (CEO de Ford Sudamérica) y Alexander Seitz (CEO de Volkswagen Sudamérica), quienes llamaron a actuar con urgencia: si América Latina no implementa medidas rápidas y efectivas de defensa comercial, la región terminará compitiendo no contra fabricantes, sino contra un ecosistema completo subsidiado desde Asia.
A pesar del sombrÃo panorama aparece una oportunidad para competir con el mundo. Porque más allá del comercio, en el Alacero Summit también se enfatizó una ventaja estratégica para la región: el acero producido en Latinoamérica tiene una media de emisiones de CO2 por tonelada 30% menor que la de China, y esto significa que cuando la región importa este producto, está importando también CO2. Los lÃderes presentes destacaron que la región ya está ejecutando proyectos multimillonarios para producir acero con menores emisiones de carbono, modernizar plantas y formar talento. Vedoya enfatizó: "Latinoamérica tiene una industria moderna y en expansión. Hoy invertimos más de 4.000 millones de dólares solo en México, y avanzamos hacia un acero más verde. Compitamos con China, sÃ, pero con las mismas reglas".
En este contexto, se supo que Colombia pateó el tablero, marcando un precedente con nuevas medidas arancelarias. Es que durante el Summit se realizó el anuncio de que publicó el borrador de decreto que aumentarÃa a 35% los aranceles para 13 subpartidas siderúrgicas, una medida respaldada por los gremios industriales ante el impacto de las importaciones desleales. "Esta medida envÃa una señal a toda la región, ya que los paÃses latinoamericanos están respondiendo con herramientas de defensa comercial contundentes. Aquellos paÃses que cuenten con menores defensas, serán el objetivo del desvÃo de comercio generado desde aquellos paÃses y regiones que sà establezcan barreras efectivas", explicaron los expertos.
El Summit dejó un mensaje claro para gobiernos, la industria y todos los actores de la cadena de valor: América Latina no solo debe reaccionar; debe liderar desde su propia voz industrial. En este sentido, reafirmaron tres lÃneas de acción: una mayor cooperación y coordinación entre paÃses latinoamericanos para construir cadenas de valor integradas; polÃticas públicas modernas e inteligentes que incentiven la producción regional, promuevan la defensa comercial efectiva y fortalezcan la competitividad industrial; y aprovechar plenamente la ventaja energética natural de América Latina (una de las regiones con mayor disponibilidad de energÃas renovables del mundo) para fortalecer el protagonismo de la industria del acero como motor de la reindustrialización, el empleo de calidad y la movilidad social.
Fuente: mdzol.com