top of page

Mapa minero pendiente: grandes proyectos y una oportunidad para el Perú

hace 7 minutos
7 min de lectura

Ejecutivo y nuevos gobernadores deberán sacarlos adelante, entre ellos, 33 proyectos de cobre


Tras las elecciones regionales y municipales, el panorama político en el interior del país se muestra expectante en plena ebullición de la agenda minera. Y es que el Ejecutivo y los nuevos gobernadores, quienes iniciarán funciones a partir del 1 de enero de 2027, tienen el reto de gestionar una cartera de 66 proyectos de inversión minera, valorizada en más de US$64,075 millones. 


De este listado de proyectos, 33 son de cobre y representan una inversión total de US$45,402 millones. En mayo pasado, la Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió que hacia el año 2035 el mundo enfrentará un déficit de cobre y se anticipa que la demanda por este mineral crecerá de forma acelerada. Esto representa una crucial para que el Perú, y especialmente la macrorregión sur, pueda concretar todas estas iniciativas.


Y ahí radica la importancia de las nuevas autoridades regionales, quienes tendrían que actuar como el principal puente político, social y administrativo entre el Estado, la empresa privada y las comunidades locales para sacar adelante todos los proyectos.


LO QUE ESTÁ EN JUEGO


Son siete las regiones del país que acumulan la mayor cantidad de inversiones mineras y proyectos en espera, según un informe elaborado por el Ministerio de Energía y Minas (Minem). Estas son Cajamarca, Apurímac, Arequipa, Moquegua, Áncash, Cusco y Piura. En conjunto, estos departamentos concentran 37 iniciativas y US$51,462 millones en inversiones.


Cajamarca se mantiene como el principal destino de inversión minera del país; sin embargo, cuatro de sus siete proyectos (La Granja, Galeno, Reposición Shahuindo y Yanacocha Sulfuros) aún no tienen fecha de inicio de ejecución. Estas cuatro iniciativas junto con Michiquillay, Coimolache Sulfuros y Conga —que lleva más de 10 años detenido y ha sido invadido por la minería ilegal— suman US$16,587 millones en inversiones, lo que equivale a cerca del 4.41% del PBI. Según estimaciones del Minem, estos siete proyectos podrían elevar los ingresos por canon y regalías que recibe dicha región de cerca de S/300 millones a más de S/2,200 millones anuales.


En Apurímac, los proyectos Los Chancas y Haquira, que generarían US$4,460 millones en inversiones (1.19% del PBI), son prioridad del Ejecutivo; sin embargo, enfrentan conflictos socioambientales de carácter territorial. Algo similar ocurre en Arequipa con Zafranal, Pampa de Pongo y Tía María, que generarían en conjunto US$5,486 millones (1.46% del PBI). Este último proyecto, sin embargo, ya logró destrabarse y empezaría a producir cobre a inicios de 2028, tras 13 años de enfrentamiento.


Integración Coroccohuayco, que sería ejecutado en 2029, es uno de los principales proyectos mineros del Cusco, ya que generaría US$1,800 millones en inversiones (0.48% del PBI). En tanto, Río Blanco, en Piura, concentra una inversión estimada de US$2,792 millones (0.74% del PBI); sin embargo, se encuentra paralizado desde el año 2010 debido a la fuerte oposición de las comunidades campesinas de Ayabaca y Huancabamba.


En lo que respecta a las transferencias de recursos (canon, regalías y derecho de vigencia y penalidad) generados por la minería, Áncash ha recibido solo este año la suma de S/2,229 millones, mientras que Arequipa, Apurímac y Cajamarca percibieron un total de S/1,499 millones, S/1,492 millones y S/1,251 millones, respectivamente.


Las siguientes regiones en la lista son Moquegua (S/1,158 millones), Cusco (S/790 millones) y Piura (S/77 millones). Esto solo es una muestra de las considerables sumas de dinero que administrarán las nuevas autoridades regionales y que deben aprovecharse para el desarrollo de cada jurisdicción.


AUTORIDADES


De estas siete regiones, Apurímac y Cusco ya tienen a su virtual gobernador para el periodo 2027-2030. En Apurímac, Elvyn Díaz Tello, de Ahora Nación, se comprometió a buscar un equilibrio entre todo tipo de actividad minera en su región y la sostenibilidad del medioambiente.


"Tenemos que trabajar para impulsar la formalización minera, siempre que haya respeto al medio ambiente y a la población", dijo a su salida de un debate electoral en setiembre pasado.


En Cajamarca, Edison Carrasco, de Somos Perú, irá a una segunda vuelta. En agosto pasado, consideró que cualquier eventual reactivación del proyecto Conga debe contar previamente con la aceptación de la población; de lo contrario, seguirá paralizado. 


"Todo proyecto que tenga licencia social, que no contamine el medio ambiente y que pueda desarrollarse, pues, bienvenido sea", dijo en aquella


Unas semanas después, y al ser consultado por si impulsará los proyectos mineros pendientes, advirtió lo siguiente: “Mientras no atenten contra nuestro recurso agua, ningún cajamarquino puede ser adverso (a ello), pero mientras pongan en riesgo nuestra agua, nuestra vida, seré el primero en condenar esa actividad (...) Conga no va, no tiene licencia”.


La reactivación de Tía María es un tema principal en Arequipa y los dos candidatos que pasaron a una segunda vuelta tendrán que enfrentarlo. Jenry Huisa, de Ahora Nación, consideró que cualquier decisión deberá tomar en cuenta su situación legal y el respeto a la población. 

Al ser consultado por si permitiría que Tía María continúe con la construcción de su campamento, respondió lo siguiente: “Uno no puede impedirlo si es que hay algún argumento legal donde se le da, obviamente, las facultades” dijo a radio Exitosa Arequipa a inicios de este mes.


Por su parte, Alfredo Zegarra, de Fuerza Arequipeña, no se ha pronunciado recientemente sobre la viabilidad de este proyecto, aunque en el pasado tuvo una postura cambiante frente al tema. Producto de ello, la comunidad del Valle del Tambo lo declaró persona non grata en diciembre del 2015.


En Moquegua, Abraham Cárdenas, de Acción Popular, irá al balotaje. Durante el debate impulsado por el JNE, propuso crear un clúster minero para que una mayor parte de la actividad económica generada por las empresas permanezca en la región. A su vez, Reynaldo Hilbck, de APP, irá a una segunda vuelta para disputar el sillón del GORE Piura. El mes pasado aseguró en una entrevista que “sin licencia social no hay proyecto minero viable” en su región. 


En el 2015, cuando ejerció por primera vez como gobernador, respaldó la decisión de las provincias de Ayabaca y Huancabamba de rechazar la realización del proyecto Río Blanco, que pondría en peligro los páramos de donde provienen las fuentes de abastecimiento de agua de toda la región.


Finalmente, Verónika Mendoza es la virtual gobernadora del Cusco. La también excongresista siempre ha manifestado de manera pública su rechazo a los proyectos mineros con conflictividad social, como Conga y Tía María, así como criticó el actual modelo extractivista y exigió estándares ambientales más estrictos. 


En su plan de gobierno planteó como objetivo promover una minería moderna,


 y con licencia social, por lo que prometió reducir al 50% los conflictos socioambientales y lograr la formalización del 70% de mineros informales en su región.


Cabe precisar que el Cusco es la región que recibe la mayor cantidad de recursos por canon y regalías en el país, producto de los proyectos mineros y la explotación de gas natural en Camisea (Megantoni). En los últimos 20 años, dicho departamento recibió aproximadamente S/ 37,000 millones por este último concepto.


REACCIONES


El expresidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), Carlos Gálvez, consideró que lo óptimo sería que estas nuevas autoridades permitan que los proyectos mineros pendientes avancen en sus regiones.


En ese sentido, sostuvo que iniciativas como Integración Coroccohuayco, en el Cusco, tienen que salir adelante de todas maneras. “No creo que esta señora (Verónika Mendoza) sea tan insensata”, dijo a Perú21.


"En el caso de Moquegua, ahí no tengo clara idea de quién será el gobernador, pero ciertamente el desarrollo de Quellavecco y el tener las operaciones de Southern con las posibilidades de ampliación y la construcción de una refinería, eso no debería detenerse. Yo no creo que nadie en su sano juicio le vaya a poner cortapisas", añadió.


Gálvez lamentó la situación que ocurre en Cajamarca, al recordar que el proyecto Conga ha sido invadido por la minería ilegal. "Los gobernadores de Cajamarca ya han dado tantas demostraciones de incapacidad que ya no sé  por dónde van a ir o hacia donde apuntarán (...) lo lógico sería que los dos candidatos que pasaron a segunda vuelta le den pase a los proyectos de empresas formales para ser debidamente ejecutados con la supervisión y control adecuado", sostuvo.


"Me encantaría que La Granja fuera el siguiente proyecto minero en salir adelante, porque es muy importante y estaría moviendo la aguja de la economía peruana”, acotó. 


Al ser consultado por la posibilidad de que estas nuevas autoridades regionales sean más abiertas a dialogar con las compañías mineras en lugar de azuzar a la población a levantarse en contra de los proyectos, tal como sucedió en años anteriores, se mostró confiado en que las personas de estas comunidades no se dejarán engañar fácilmente. 


"Tengo la sensación, espero no equivocarme, de que la población ya ha aprendido. Cajamarca, por ejemplo, ha visto que teniendo la potencialidad de convertirse en una de las regiones más ricas del país, es una de las más pobres por no haber permitido que se ejecuten los proyectos mineros. Apurímac creo que ya está encaminándose y aprendiendo a manejarse de manera ordenada y coordinada con el sector privado", sostuvo.


Por su parte, el consultor en temas mineros Iván Arenas resaltó la importancia de que estas nuevas autoridades se alejen de la agenda ideológica y cumplan con lo que prometieron en sus planes de gobierno. 


"Lo que ha sucedido es que hay una agenda ideológica más que una agenda pragmática, de gestión y de poner obras. Más que eso hay una agenda política y eso sí es lamentable. Por ejemplo, de llegar a la gobernación del Cusco, Verónika Mendoza va a tener una agenda ideológica más que una agenda de gestión", apuntó.


Además, advirtió que en los próximos cuatro años podrían producirse movilizaciones contra las empresas mineras formales para exigir mayores recursos de los que ya tienen.


"Sí, efectivamente la movilización va a existir porque, por ejemplo, Verónika Mendoza y otros gobernadores van a querer más recursos de los que ya tienen, a pesar de que no sepan usarlo, y van a aplicar la movilización y la acción directa para exigir a las empresas mineras más recursos, pese a que ya les dan por canon y regalías, y además por sostenibilidad y reacción social", sostuvo a este diario.


A TOMAR EN CUENTA


Solo entre enero a julio de este año las inversiones mineras en el Perú alcanzaron la suma de US$ 4,117 millones. Esto es un crecimiento del 45% en comparación con el mismo periodo en el 2025 (US$ 2,839 millones), según el Ministerio de Energía y Minas (MINEM).


Al menos seis proyectos ubicados en las regiones de la Mancomunidad Regional de Los Andes (Ayacucho, Apurímac, Junín, Huancavelica, Cusco e Ica) iniciarían su construcción o entrarían en operación entre este año y el 2031. Todas estas iniciativas en conjunto suman US$ 5,200 millones. 


Sin embargo, hay otros proyectos mineros que se encuentran paralizados o demorados por conflictos sociales en la zona o por la presencia de minería ilegal, como Michiquillay (Cajamarca), Los Chancas y Haquira (Apurímac). Según un informe del Instituto Peruano de Economía (IPE), la afectación conjunta por esta situación supera los US$ 12,000 millones. 


Fuente: peru21







 
 
 

Comentarios


bottom of page