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Nexans: Electrificación, el reto minero

hace 24 horas
5 min de lectura

La tecnología para electrificar la minería ya está disponible, pero la infraestructura eléctrica aún representa el principal cuello de botella. Fernando Sandoval, Sales Manager Minería de Nexans para Sudamérica, advierte que Perú puede aprender de la experiencia chilena y anticiparse al desafío mediante redes más robustas, energías renovables, reciclaje y nuevas soluciones eléctricas. Nexans es uno de los principales proveedores de cables para la minería latinoamericana, siendo representada en Perú por Indeco by Nexans.


La electrificación de la minería dejó de ser una posibilidad tecnológica para convertirse en una necesidad asociada a la eficiencia operacional y la reducción de emisiones. Sin embargo, el principal desafío ya no estaría en disponer de equipos eléctricos, sino en contar con la infraestructura necesaria para llevar suficiente energía hasta las operaciones mineras.


Así lo sostiene Fernando Sandoval, Sales Manager Minería de Nexans para Sudamérica, quien considera que Chile está algo más avanzado en este proceso, aunque su experiencia deja una lección para Perú: la incorporación de tecnologías eléctricas debe ir acompañada del fortalecimiento de las redes.


“La tecnología existe. Hoy día tenemos, por ejemplo, camiones eléctricos e incluso camiones que se alimentan a través de un sistema de trolley para cargarse”, explica.


El ejecutivo menciona también la migración hacia sistemas eléctricos de ventilación y calefacción en minería subterránea, así como la electrificación de los sistemas de impulsión de agua. El problema, afirma, está en la capacidad eléctrica instalada.


Perú debe fortalecer sus redes eléctricas antes de acelerar la incorporación de equipos mineros eléctricos.


“El punto que hoy frena un poco es la capacidad eléctrica de lo que está instalado”, señala. En determinadas operaciones, las subestaciones son pequeñas o no existe capacidad suficiente para llevar la energía requerida.


La lección de ChilePara Sandoval, esta situación constituye una experiencia que Perú debería considerar al planificar su transición energética minera.


“La experiencia chilena muestra que la incorporación de tecnología eléctrica debe planificarse junto con el refuerzo de la capacidad de alimentación. Es un aprendizaje que Perú puede aprovechar”, afirma.


Perú cuenta con proyectos de generación renovable, pero el desafío está en conectar esa oferta con las operaciones mineras. “Perú tiene energía; lo que falta es consolidar la infraestructura necesaria para llevarla de manera eficiente hasta las minas”, sostiene.


El ejecutivo destaca que no necesariamente se requiere construir toda la infraestructura desde cero. Existen soluciones que permiten incrementar la capacidad de las redes mediante conductores especializados y procesos de repotenciación, aprovechando las actuales “carreteras eléctricas”.


Camiones, el gran desafíoEntre los procesos con mayor potencial de electrificación están los camiones de extracción.


“Uno de los principales consumos dentro de una minera es el tema de los camiones diésel. Pasar a camiones eléctricos es uno de los principales factores que va a hacer que sea más verde la producción”, afirma.


En minería subterránea también existen oportunidades en ventilación y calefacción, mientras que la impulsión de agua constituye otra área con potencial de sustitución de combustibles fósiles.


Pero electrificar equipos no basta. Para que exista una reducción real de emisiones, la electricidad utilizada debe provenir progresivamente de fuentes renovables.


“No saco nada con tener todo electrificado en la minera si la generación sigue siendo de fósiles”, advierte Sandoval.


Por ello, plantea que deben avanzar simultáneamente la generación renovable, la transmisión de esa energía y la electrificación de los equipos que la consumen.


Más cobre para la transiciónEl desafío adquiere otra dimensión debido al aumento esperado de la demanda de cobre, impulsado por la propia transición energética.


“La demanda de cobre es real y va asociada al cambio climático”, sostiene Sandoval. Sin embargo, considera que la brecha entre oferta y demanda será difícil de cerrar rápidamente debido al lento crecimiento de la producción minera, los mayores costos de capital y materiales y el contexto geopolítico.


También influye la experiencia del ciclo 2012–2014, cuando la oferta superó a la demanda. Hoy las mineras son más conservadoras al comprometer capacidad y prefieren avanzar detrás de la demanda antes que adelantarse a ella.


Los camiones diésel concentran una de las principales oportunidades para reducir emisiones mediante electrificación.


“Los mineros son muy conservadores. No quieren volver a repetir eso. Van muy ahora detrás. Prefieren que esté la demanda por sobre la oferta”, explica.


Frente a este escenario, la respuesta deberá combinar nuevas minas, ampliaciones, mejoras de productividad y reciclaje.


El cobre que ya existeEl reciclaje aparece como una alternativa para complementar la nueva producción.


“Hoy día podemos sacar mucho cobre del reciclaje”, afirma Sandoval. El Grupo Nexans desarrolla actividades de recuperación en Chile y Perú y plantea como meta que, hacia 2028, el 25% del material utilizado sea cobre reciclado.


La compañía estima que aproximadamente 60% del cobre producido en el mundo se destina a cables, lo que representa un importante potencial de recuperación.


Además, a diferencia de los combustibles fósiles, el cobre puede volver a utilizarse.


“El cobre lo puede reciclar infinitas veces. Ese tema podría ayudar fuertemente a cortar esa brecha”, sostiene.


Sandoval también destaca la eficiencia asociada al uso del cobre. “Entre más cobre se use, menos pérdidas hay”, explica, debido a su elevada conductividad.


Demanda por soluciones eléctricasEl crecimiento de la electrificación también está elevando la demanda de cables y soluciones especializadas. Sandoval sostiene que Nexans se encuentra entre los principales proveedores de cables para la minería latinoamericana, a través de sus operaciones en la región. En Perú, representada por Indeco by Nexans.


La compañía apunta a que 25% del material utilizado sea cobre reciclado en los próximos años.


La compañía señala que la fuerte demanda del sector mantiene a sus plantas con un alto nivel de actividad, y su estrategia regional apunta a ampliar y especializar capacidades para responder a ese crecimiento.Pero el mercado también demanda soluciones que vayan más allá del cable.


“Hoy día no solamente estamos entregando el cable, sino también una solución”, explica Sandoval.


Entre ellas están los cables conectorizados y sistemas plug and play, que llegan a las operaciones preparados para su instalación. Esto resulta especialmente relevante en faenas de altura o expuestas a condiciones climáticas adversas.


“Si yo estoy aportando a que el producto también facilite el trabajo, la manipulación, es un beneficio para la minería. No solamente en temas de costo, sino también en temas de seguridad y continuidad operacional”, concluye.


La transición energética minera, en suma, no dependerá únicamente de incorporar camiones eléctricos o sistemas de ventilación electrificados. Requerirá desarrollar toda una cadena: generación renovable, transmisión, redes robustas, equipos, cables, soluciones de conexión y reciclaje.


Para Perú, la experiencia chilena plantea una advertencia concreta: el límite de la electrificación minera no estará solamente en la tecnología disponible, sino en la capacidad de llevar energía suficiente, limpia y confiable hasta las operaciones.


Fuente: Energiminas








 
 
 

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