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Perú y Chile producen 8 millones de toneladas de cobre, pero solo 20% se refina

1 oct
2 min de lectura

Juan Carlos Ortiz, presidente del IIMP, advirtió que gran parte del cobre producido por ambos países sale como concentrado y se dirige a China para su transformación. La baja rentabilidad y los altos costos limitan nuevas refinerías.


Perú y Chile producen conjuntamente alrededor de 8 millones de toneladas métricas de cobre al año, pero apenas el 20% corresponde a cobre refinado, mientras que el 80% restante se comercializa principalmente como concentrado.


Así lo señaló Juan Carlos Ortiz, presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), quien explicó que una parte importante de estas exportaciones tiene como destino China, donde los concentrados pasan por procesos de transformación.


Según Ortiz, esta situación refleja la elevada concentración internacional existente en la etapa de procesamiento de minerales. China ha desarrollado una importante capacidad para la refinación de metales como cobre, zinc y plomo, además de tierras raras.


Ortiz advierte dependencia en transformación del cobre


El presidente del IIMP sostuvo que una elevada dependencia de un solo mercado para procesar los concentrados representa un desafío para países productores como Perú y Chile, debido a que podría reducir su capacidad de negociación ante cambios en las condiciones internacionales.


Sin embargo, aumentar la capacidad local de refinación tampoco resulta sencillo. Una de las principales barreras está relacionada con la diferencia de rentabilidad entre desarrollar una mina y construir instalaciones para procesar los minerales.


Ortiz explicó que un proyecto minero puede alcanzar retornos de entre 15% y 20%, e incluso superar esos niveles cuando los precios internacionales son favorables. En contraste, las refinerías de cobre, zinc o aluminio suelen registrar retornos de aproximadamente 4% o 5%.


Esta diferencia, indicó, explica en parte por qué los inversionistas tienden a destinar capital al desarrollo de nuevos proyectos mineros antes que a construir o modernizar grandes refinerías.


Se necesitarían hasta 20 grandes refinerías


La dimensión del desafío también se refleja en la infraestructura necesaria. Ortiz estimó que para procesar una proporción considerablemente mayor de los concentrados producidos por Perú y Chile sería necesaria una capacidad equivalente a entre 15 y 20 grandes refinerías.


El presidente del IIMP consideró difícil avanzar mediante ese modelo debido a los elevados requerimientos de capital, agua y energía, además de las exigencias ambientales asociadas a este tipo de instalaciones.


Frente a este escenario, planteó que una alternativa sería apostar por el desarrollo tecnológico para transformar los concentrados en cobre refinado sin depender exclusivamente de grandes complejos tradicionales.


“Creo que la salida que queda es buscar desarrollos tecnológicos que permitan transformar concentrados de cobre hacia cobre refinado, vía tal vez hidrometalurgia o algunas otras tecnologías en desarrollo”, señaló Ortiz.


El objetivo, explicó, sería contar con procesos que demanden menores inversiones y permitan incrementar progresivamente la capacidad de transformación.


Una mayor producción de cobre refinado podría servir para atender la demanda de la industria local y, paralelamente, ampliar la cartera de compradores internacionales, reduciendo la dependencia de un solo mercado para la transformación de los concentrados producidos por Perú y Chile.


Fuente: RUMBO MINERO







 
 
 

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