El despegue del sur: el plan maestro de AAP para descentralizar los cielos del Perú
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Tras 15 años de concesión, Aeropuertos Andinos del Perú (AAP) sella una adenda histórica de más de US$470 millones para modernizar cinco terminales clave. El objetivo es continuar transformando el mapa turístico y comercial de Arequipa y Juliaca, entre otras regiones.

Corría el año 2011 y el panorama en los aeropuertos de Arequipa, Juliaca, Ayacucho, Puerto Maldonado y Tacna era muy distinto al que hoy se conoce. Por aquel entonces, apenas 1.4 millones de pasajeros transitaban por estas salas de espera, muchas de ellas con capacidades al límite y tecnología desfasada.
En esas circunstancias, el modelo de concesión inicial que adoptó Aeropuertos Andinos del Perú (AAP) se trazó una meta que en ese momento parecía ambiciosa: alcanzar los 2.7 millones de pasajeros para 2025. Para lograrlo, las inversiones realizadas hasta el año pasado ascendían a más de US$60 millones, destinadas a las rehabilitaciones de pavimentos, remodelaciones de terminales, mejoramiento de accesos, adquisición de equipamiento, mejoramiento en los procesos de embarque y desembarque, mejoramiento de la capacidad de atención del Servicio de Extinción de Incendios (SEI), plantas de combustibles, construcción de cercos y vías perimetrales.
Sin embargo, la realidad de las regiones del sur voló más alto que las proyecciones más optimistas: al cierre de 2025 la cifra ya rozaba los 4.7 millones de pasajeros y para el final de este 2026 se espera romper la barrera de los cinco millones.
Con estos datos, está claro que el sur no solo quiere viajar más y mejor; el sur necesita conectarse con el mundo. Y con ello impulsar el desarrollo económico que su población necesita a través del turismo interno e internacional.

Una adenda por más de US$470 millones
La reciente adenda suscrita entre AAP y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), que mantiene como tiempo límite de la concesión el año 2035, no es un simple trámite administrativo; es el motor de una cartera de proyectos que asciende a más de US$470 millones inicialmente y que busca saldar la deuda de infraestructura en las regiones de Arequipa, Ayacucho, Juliaca, Puerto Maldonado y Tacna.
El plan es ambicioso y se divide en dos frentes críticos: la experiencia del usuario, con terminales más grandes y cómodos; y la seguridad operacional, construyendo pistas y cercos perimétricos con tecnología de punta.
Arequipa y Juliaca: epicentros del cambio
AAP ha anunciado que todas las sedes bajo su concesión recibirán mejoras, pero el foco está en la ‘Ciudad Blanca’ y la ‘Ciudad de los Vientos’, donde se juega el futuro del tráfico aéreo en la Macrorregión Sur.
Arequipa y el salto a la modernidad: El Aeropuerto Alfredo Rodríguez Ballón, que consta de dos niveles, pasará de ser una terminal de 6,469 m² a una imponente infraestructura de 11,505 m². Con una inversión de más de US$35 millones, esta ampliación no es solo estética; es la respuesta a un flujo que se ha duplicado desde la llegada de AAP, proyectando recibir a más de 2.6 millones de personas este 2026.
Juliaca, la reconstrucción total: Por su parte, el aeropuerto Inca Manco Cápac recibirá la intervención más robusta y asegura una modernización completa en un plazo de dos años.
Se destinarán US$200 millones exclusivamente para una nueva pista de aterrizaje con sistemas de drenaje de alta ingeniería, esenciales para el clima altiplánico, reconstrucción de plataforma y calles de rodaje, nueva señalización vertical en área de maniobras e iluminación de la plataforma. A este monto se suman US$30 millones para ampliar la terminal, cuya área pasará de 3,906 a 6,010 m², asegurando que el corazón comercial de Puno no se detenga.

Seguridad y conectividad
La inversión no solo continúa con la infraestructura interior aeroportuaria, AAP destinará US$135 millones para blindar la seguridad de sus cinco aeropuertos con 55,000 metros lineales de cercos perimétricos en total. Las vallas incluirán iluminación integral, cámaras de vigilancia CCTV y Centros de Operaciones de Emergencia (COE).
Este despliegue de capital se alinea con la política de “cielos abiertos” que el Estado peruano se encuentra impulsando. La meta es clara: descentralizar el transporte aéreo para lograr que un turista o un empresario puedan aterrizar directamente en Arequipa o Puerto Maldonado sin depender obligatoriamente del centralismo y la saturación de Lima.

Impacto de alto vuelo
El éxito irrefutable de la gestión de AAP se resume con el caso de Ayacucho. En 2011, apenas 53,000 personas volaban hacia la ‘Ciudad de las Iglesias’. Al cierre de 2025, la cifra subió a 485,000 y para el final de 2026 se espera superar los 567,000 pasajeros. Un crecimiento de 1,000% que dinamizará con más fuerza hoteles, restaurantes y artesanías locales.
La historia de AAP desde 2011 es la historia de una apuesta que superó al modelo original. Hoy, con las obras en marcha, el sur peruano se prepara para dejar de ser un destino de escala y consolidarse como un hub regional estratégico. El vuelo apenas comienza.
Fuente: Peru21



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